martes, 10 de noviembre de 2020

UN ÁCIDO HIALURÓNICO QUE TRATA OJERAS

A nadie se le escapa que el contorno de los ojos es una de las preocupaciones estéticas más importantes
de las mujeres. Y más ahora que, con el uso obligatorio de la mascarilla, la mirada acapara toda nuestra atención y dispara la demanda de tratamientos para esta zona. “Con la obligatoriedad del uso de la mascarilla, el único referente a la vista son los ojos; por eso existe una mayor demanda de belleza y rejuvenecimiento del tercio medio y superior facial, ambos en consonancia con el tratamiento de la ojera”, según el médico estético José Manuel Fernández Rodríguez, director médico de Centre Mèdic i D’Estètica (Barcelona, tel. 934 08 01 79). De hecho,
a partir de los 30 años hasta un 50% de las mujeres tienen ojeras. Y la demanda de procedimientos médico estéticos en esta zona ha aumentado entre un 30% y un 40% en los últimos años.

Ojos en el punto de mira

Los ojos son lo primero en lo que nos fijamos cuando tenemos delante un rostro humano. ¿Por qué? Buscamos en ellos información sobre emociones básicas y, además, pesan mucho en nuestra percepción de la belleza de un rostro, más que cualquier otro componente facial. De hecho, “mirar a los ojos activa las áreas cerebrales del reconocimiento facial, de las emociones y de las áreas destinadas a la percepción de la belleza. Por ejemplo, la presencia de deformidades lagrimales influye tanto en el reconocimiento facial (aspectos emocionales como la tristeza o el cansancio) como en la percepción de su atractivo”, asegura el médico estético Javier Anido (Madrid, tel. 914 35 14 34).

¿Qué son y qué causa las ojeras?

“Las ojeras son una depresión que se produce debajo del párpado inferior del ojo y que puede presentar una coloración oscura”, define el médico Fernández Rodríguez. Y son el principal motivo por el que mostramos cara de cansancio. Entre los principales motivos de su aparición están la herencia genética, las alteraciones hormonales, la edad, el estrés y la falta de descanso. Es decir, “estamos ante una patología con un origen múltiple”, asegura este doctor.

Las dificultades de su tratamiento

Las ojeras son una de las zonas más desafiantes para los profesionales por sus particulares características anatómicas y por los posibles efectos adversos. “La alta vascularización de la ojera, así como la presencia de elementos nerviosos junto con la fragilidad y delgadez de la piel que la recubre, pueden dar lugar a hematomas u otros efectos adversos”, advierte el doctor Anido. Y el Dr. Fernández Rodríguez también destaca “la dificultad en el drenaje linfático del área puede provocar edemas persistentes y poner en entredicho el resultado.”

Problemas habituales en esta zona

Existen diversas estructuras en esta zona que contribuyen a la formación de la depresión y deben tenerse en cuenta antes de su tratamiento:

Piel: pérdida de firmeza, reducción de la cantidad de colágeno y elastina, y por lo tanto disminución de la elasticidad y turgencia cutáneas.

Grasa: adelgazamiento y descenso de las almohadillas grasas faciales. Redistribución, acumulación y atrofia de la grasa, lo que conduce a la pérdida de volumen facial. Y dilatación de los vasos dérmicos.

Músculo: contracción del músculo orbicular, lo que contribuye a la aparición de arrugas. Laxitud del músculo orbicular. E hiperlaxitud del ligamento del músculo orbitomalar.

Hueso: pérdida de hueso, órbitas ampliadas y retroceso del borde orbitario inferior.
 
El hito logrado por TEOXANE

Por primera vez un equipo multidisciplinar de profesionales se pone de acuerdo en el tratamiento de este complicado problema estético. Exactamente, el 20 de agosto de este año se ha publicado en la prestigiosa revista Journal of Cosmetic Dermatology el documento de consenso, Recomendaciones para el tratamiento de la deformidad lagrimal con relleno de ácido hialurónico reticulado, elaborado por reputados profesionales del sector, como Javier Anido (médico estético), José Manuel Fernández Rodríguez (médico estético), Ignacio Genol (cirujano oculoplástico), Natalia Ribé (médico estético) y Gema Pérez Sevilla (cirujana maxilofacial). Este documento de consenso interdisciplinario recopila recomendaciones y una propuesta de buenas prácticas con el fin de mejorar los estándares de seguridad y la resolución exitosa de las ojeras. “Por primera vez la comunidad científica se pone de acuerdo sobre cómo abordar la ojera, quién es el candidato ideal, cuál es el mejor producto para hacerlo y la técnica idónea para realizarlo”, asegura el Dr. Anido.

Porque para tratar con éxito esta zona es imprescindible: tener buen conocimiento anatómico de la zona, llevar a cabo una evaluación clínica adecuada, elegir el producto correcto y utilizar la técnica idónea. “Es muy importante seleccionar el relleno adecuado y saber ubicar el punto de entrada, teniendo en cuenta el tipo de deformidad y la situación previa del paciente”, apunta Javier Anido.   

El mejor tratamiento para las ojeras: Redensity 2

Los médicos y cirujanos actualmente tienen varias alternativas a su disposición para solucionar las ojeras, pero el ácido hialurónico se ha posicionado en cabeza. ¿Por qué? “Porque permite recuperar el volumen perdido, rellenar la ojera, proyectar la zona y unificar el tono, disimulando las ojeras y el aspecto de cansancio de la mirada. Todo a la vez”, describe el Dr. Anido.

Eso sí, no vale cualquiera. “Para evitar complicaciones es útil conocer la fisiología de los rellenos, las propiedades derivadas del nivel de reticulación (densidad) del ácido hialurónico, el tamaño y la concentración de sus moléculas y la función de otras sustancias activas. Por ejemplo, un alto nivel de reticulación y un tamaño de molécula grande se asocia con rellenos de mayor duración, pero también aumenta la absorción de agua y el edema posterior. Los ácidos hialurónicos con estas características podrían producir más reacciones adversas”, advierte el Dr. Anido.

¿El ácido hialurónico ideal? “Debe tener una alta viscoelasticidad para que se adapte al espacio de la ojera, sin comprimir tejidos adyacentes que provocarían edemas. Al mismo tiempo, debe tener una baja capacidad higroscópica (de retención de agua) para que cuando se consolide el ácido hialurónico no se produzca un exceso de captación de agua en la zona”, advierte el Dr. Fernández Rodríguez.

En la actualidad solo existe un producto, aprobado por la Agencia Española del Medicamento, que reúna estas condiciones y que sea específico para tratar el contorno de los ojos: Redensity 2, de Teoxane. La fórmula de este gel combina una mezcla de ácido hialurónico reticulado (70%) y no reticulado (30%), con una concentración de 15 mg/ml de producto, dando como resultado un perfil reológico adecuado para rellenar esta zona. Su comportamiento higroscópico es bajo y retiene poco agua. Además, por sus características, se ha observado que reduce en gran medida la probabilidad de inflamación y se le ha agregado una combinación de vitaminas, minerales y aminoácidos (complejo dermorestructurante con aminoácidos, antioxidantes, minerales y vitamina B6) para ayudar a mejorar la calidad de las estructuras dérmicas circundantes. Varios estudios avalan sus excelentes resultados de eficacia y seguridad, en pacientes bien seleccionados y utilizando una técnica adecuada.

El candidato ideal

El ácido hialurónico Redensity 2 puede resolver la ojera cuando el problema es la depresión y la hiperpigmentación de la zona. “La reducción de la concavidad puede ayudar a que la luz se refleje de forma más homogénea”, asegura el doctor Anido. Y siempre que la piel esté firme y tenga un grosor aceptable. Y no es una indicación cuando existen importantes bolsas de grasa o el problema es la retención de líquidos. “Si se produce retención de líquidos, la piel no podrá contener el ácido hialurónico y el problema se hará más evidente”, asegura este experto.

Una técnica: profunda, lenta, precisa, justa y necesaria

Se pueden obtener buenos resultados tanto con cánula como con aguja. La diferencia es que mientras que con la cánula se aborda la zona desde un único punto de entrada, con la aguja, al ser esta más corta, se necesitan dos. La clave está en introducir el producto:

* A nivel profundo: para evitar la compresión de los vasos linfáticos y la aparición del efecto Tyndall (que es cuándo el relleno queda superficial, la luz se refleja, y la ojera se ve todavía más oscura y azulada).

* De forma lenta: para permitir que éste se adapte adecuadamente a la depresión y evitar una sobrecorrección inyectando demasiado producto.

* Con movimientos precisos: deben evitarse movimientos innecesarios de la cánula o la aguja para prevenir el trauma de los vasos linfáticos.  

* Y la cantidad justa y necesaria: la cantidad de relleno utilizada debe ser de un máximo de 0,5 ml por canal lagrimal y sesión. Es decir, es mejor quedarse corto que pasarse, ya que el ácido hialurónico, una vez inyectado, pasa por un proceso de consolidación, secado y posterior rehidratación en cuestión de 30 días. “Hemos de extremar la prudencia y seguir el principio de ‘menos es más’. Es preferible quedarse corto y acabar en una segunda sesión pasado al menos un mes del primer tratamiento”, aconseja el médico estético José Manuel Fernández Rodríguez.

La técnica: “Se infiltra ácido hialurónico Redensity 2 entre el hueso y los panículos grasos para que no se vea y no se note, y así evitar un posible efecto Tyndall, que es cuándo el relleno queda superficial, la luz se refleja, y la ojera se ve todavía más oscura y azulada. El ácido hialurónico se va depositando en forma de abanico hasta que se corrige la depresión y luego se realiza un suave masaje para distribuir el producto dentro del canal ocular y asegurar que el relleno permanece en el lugar correcto”, detalla el médico estético Javier Anido.

Sesiones: una o dos, esperando un mes entre una y otra para dar tiempo a que el producto se consolide y rehidrate, y evitar así una sobrecorrección.

¿Qué consigue? Levantar la depresión que produce la ojera, aclara el tono oscuro y violáceo y una ‘revoluminización’ de la zona. Los resultados permanecen durante 8/10 meses.

Precio: desde 350 €.

Dónde: En el tel. 960 47 96 00 y en la web teoxane.es se puede localizar la clínica más cercana avalada por Teoxane.

 

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